viernes, 6 de mayo de 2016

Freud no descubrió el inconsciente

Sigmund Freud empezó a escribir a finales del 1800, veía a sus pacientes todos los días de la semana y le hablaba a sus colegas de sexualidad, del cuerpo y del valor de la palabra y la escucha. Esos mismos colegas, médicos, que después lo echaron de sus aulas.

Que haya podido seguir con todo eso, quiero decir: que haya creído en todo eso, me hace pensar no tanto en su genialidad sino en su honestidad intelectual, en una ética fundamental respecto de su propio deseo de saber e intervenir en la historia de la humanidad, probablemente sin siquiera sospechar ese alcance.
Incluso, en las cosas donde se quedó corto: fue parte de su época. Murió en 1939.
En 1936 Lacan presentaba uno de los artículos más fuertes de sus comienzos: 'El estadio del espejo'. Así se empalmaron Sigmund y Jacques.

Muchos autores que tomaron, discutieron, interpelaron a Freud nacieron en los años en que el viejo austríaco ya comenzaba a apagarse; crecieron, estudiaron y dieron cátedras cuando él ya había muerto, como ha pasado con tantos personajes clave del devenir de este mundo.
¿Cómo hubiera sido una contemporaneidad entre Foucault y Freud? ¿Y entre Deleuze y Freud? ¿Simone de Beauvoir? ¿Barthes? ¿Cortázar? ¿Los surrealistas? ¿Internet? Quién sabe. Freud llegó hasta donde llegó, y eso también forma parte de asumir la vida.

Pasó que Freud no descubrió el inconsciente, le dio nombre. Le puso una palabra. Lo descubrió en el sentido de que levantó algo-que-lo-cubría, algo como una época, un techo cultural, social, político: colaboró en que lo des-cubramos todxs lxs demás, a veces, cuando podemos y queremos.

Abro el Google y dice 160º aniversario del nacimiento de Sigmund Freud.
- Hola internet, ahora que me hiciste acordar: quiero una remera que diga:
‎el Inconsciente Es El Primer Trabajador.


*tiro un tema,

que tengan un buen viernes ♪



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