lunes, 12 de septiembre de 2016

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Una yunta de cosas lindas

Rumbo Sur -entrenlé- viene publicando una serie de encuentros -*Letras Emergentes*- entre escritores, escritoras, ciclos y talleres literarios.
En esta ocasión, salimos a la cancha con mi querida Clara Anich, y creo que fue una buena ocasión para hablar de lo que hacemos.
Pero sobre todo (ella entrevistadora y yo, entrevistada) fue un buen rato para hacer una pausa y pensar y poner en palabras mi propio trabajo, que es el trabajo con tantos otros y otras.
Aguante, y gracias Rumbo Sur, Clari, Grupo Alejandría por la invitación!

pd. totalmente raro desayunar viéndome hablar, totalmente lindo recordarme lo que hago, alentando a que lo sigamos haciendo.
Creo que tendré un día bastante raro. Raro bien.




:)

lunes, 22 de agosto de 2016

Acá todo es un deporte

Cuando era chica iba los sábados en la mañana a mis clases de tenis. Rutina que duró su buen tiempo hasta que vinieron unas semanas de lluvias, mucha agua, y como las clases eran, claro, al aire libre, tuve que esperar a que mejorara el clima.

Todo esto era en un club de barrio a dos cuadras de mi casa.
La cuestión es que con las canchas de tenis inundadas, había que tener paciencia. Yo pasaba casi todos los días por la vereda y veía el polvo de ladrillo hecho barro, algunos pastos creciendo en los costados. Y los sábados volvía a llover.

Pasaron semanas o meses, sólo sé que al primer sábado que no llovió, fui a tenis. Y ahí sucedió lo que nadie barajaba que podía suceder: el señor de la recepción nos explicó a niños, niñas, adultos presentes que ya no habría clases de tenis, porque las canchas estaban muy desmejoradas. Horrible. Sentí, me acuerdo, una cosa inexplicable, con la decepción de quien lanza tomates (?) al escenario al grito de devuélvanme la entrada.

El señor, preparado para esa conferencia, nos ofreció a quienes asistíamos a #tenis que nos pasáramos a #voley, a la vuelta en la canchita techada.
Bueno. Es simple a veces la infancia. ¿Qué hice? Le dije a mi mamá que quería ir a voley y fui a voley.
Es otro deporte, era en otro lugar, pero seguía siendo el mismo club, el mismo barrio. Y pasó algo bastante espectacular para mí en ese momento: cuando tomaba clases de tenis usaba unas muñequeras de toalla blancas que amaba, las amaba tanto que me daban ganas de usarlas en todas mis actividades. Y el #voley -más allá de mi emoción por esas muñequeras- requería su uso, incluso mucho más que en los entrenamientos de tenis. Para sacar, le pegaba con fuerza gracias a mi muñequera; para defender, con fuerza con la muñequera. Como si lo mío hubiera sido siempre el voley.

- ¿Y qué pasó María, con el voley?
- No recuerdo
- ¿Y te acordás algo más?
- Que me gustaba
- ¿Y el tenis?
- También, pero menos, sabés?
- Qué rara es la vida a veces.

Estos días en que cada vez que prendía la tele había alguien jugando a algún deporte, largando alguna proeza, me acordé mucho de ese salto del tenis al voley. Sobre todo, de ese salto. El salto ornamental de transformar lo que tenemos en algo más. El deporte se parece a muchas más cosas que sólo al deporte.

Bueno, ahí va.
Medalla sí, medalla no, pero va.

pd. linkeo banda que vi años después en otro club de mi barrio :)



miércoles, 17 de agosto de 2016

Una casa

En un alfiler cabe una casa
cuando viene la poesía que hace de nosotrxs
lo que nosotrxs somos.


pd. Me gusta tanto este clip; lo dejo por acá porque sí.








viernes, 6 de mayo de 2016

Freud no descubrió el inconsciente

Sigmund Freud empezó a escribir a finales del 1800, veía a sus pacientes todos los días de la semana y le hablaba a sus colegas de sexualidad, del cuerpo y del valor de la palabra y la escucha. Esos mismos colegas, médicos, que después lo echaron de sus aulas.

Que haya podido seguir con todo eso, quiero decir: que haya creído en todo eso, me hace pensar no tanto en su genialidad sino en su honestidad intelectual, en una ética fundamental respecto de su propio deseo de saber e intervenir en la historia de la humanidad, probablemente sin siquiera sospechar ese alcance.
Incluso, en las cosas donde se quedó corto: fue parte de su época. Murió en 1939.
En 1936 Lacan presentaba uno de los artículos más fuertes de sus comienzos: 'El estadio del espejo'. Así se empalmaron Sigmund y Jacques.

Muchos autores que tomaron, discutieron, interpelaron a Freud nacieron en los años en que el viejo austríaco ya comenzaba a apagarse; crecieron, estudiaron y dieron cátedras cuando él ya había muerto, como ha pasado con tantos personajes clave del devenir de este mundo.
¿Cómo hubiera sido una contemporaneidad entre Foucault y Freud? ¿Y entre Deleuze y Freud? ¿Simone de Beauvoir? ¿Barthes? ¿Cortázar? ¿Los surrealistas? ¿Internet? Quién sabe. Freud llegó hasta donde llegó, y eso también forma parte de asumir la vida.

Pasó que Freud no descubrió el inconsciente, le dio nombre. Le puso una palabra. Lo descubrió en el sentido de que levantó algo-que-lo-cubría, algo como una época, un techo cultural, social, político: colaboró en que lo des-cubramos todxs lxs demás, a veces, cuando podemos y queremos.

Abro el Google y dice 160º aniversario del nacimiento de Sigmund Freud.
- Hola internet, ahora que me hiciste acordar: quiero una remera que diga:
‎el Inconsciente Es El Primer Trabajador.


*tiro un tema,

que tengan un buen viernes ♪



domingo, 3 de abril de 2016

Señales

Hace unos años subí a una de las bases del Parque del Aconcagua. Pasé una de las noches más heladas de mi vida.
Era verano pero arriba hacía un frío loco, loco. Rocas, algún pastito y aves. En el campamento, encontré unos gorriones que se amontonaban alrededor de la manguera por la que me servía agua potable.

Llegué 
exhausta a mi posta y en la enfermería me dijeron que me pusiera a tomar agua para rebalancear mi oxigenación.

Detrás de mí, llegó un viejo, de lo más sonriente y con margen de aire para ponerse a inflar -ahí mismo- una almohadilla que pensaba usar para su siesta.
Era un tipo flaco, con la cara recién afeitada y con el pelo blanco peinado por el gorrito que traía. Estábamos los dos adentro de un domo de unos veinte metros de diámetro por unos varios metros de altura (cabían cuchetas en círculo). Aún era de día, así que la luz repicaba dentro del domo con bastante fuerza.

Yo estaba sentada en una colchoneta recuperando el aire y descansando los pies mientras él inflaba su almohadilla.
Nos saludamos con un gesto mudo. Entonces, le agregué algo así como:
- Qué increíble lugar, no?
Y él me contestó algo así como:
- Hermoso. Vengo acá desde hace añares. Soy médico pero siempre me ha gustado la montaña. Me jubilé y sigo subiendo. Mi familia se preocupa pero no pasa nada, subo y tengo algún mensaje en la enfermería que contesto y ya está. Es mi obligación de dar señales de vida.

El viejo hablaba y yo no podía creer que además, también, tuviera aire para conversar. Un capo.
A la mañana siguiente, salí a ver el amanecer. Éramos unas diez personas allá arriba, saliendo del domo como topos emponchados de abrigo.
Agarrada a una taza de café, esperé a que saliera el viejito estrella. Lo hizo, claro que sí, y casi listo para continuar el paseo. Nos miramos y nos saludamos de lejos: nos dimos unas mutuas señales de vida.

Bueno. Este marzo ha sido uno de los meses más extenuantes de mis últimas temporadas. Varias veces en la semana, levantándome en la madrugada para salir, me acordé del paseo por las laderas del Aconcagua y de ese viejito, cuyo nombre no sé si supe.

Mañana es lunes.
- Hola abril, espero que nos vayamos entendiendo.
Cualquier cosa, nos mandemos mutuas señales de vida.
Salú.





viernes, 1 de abril de 2016

A veces repito las canciones, a veces llueve, a veces hay bocha de covers de Bowie

it's not really work
it's just the power to charm 
i'm still standing in the wind 
but I never wave bye bye 
but I try, 
I try. 
Modern love 🎶



sábado, 19 de marzo de 2016

Cartas

Empecé a ver House of Cards y la semana próxima viene *Obama*, y todos los días hay alguna noticia sobre los horizontes de Hillary-Trump.
Y a mí, desde ayer, me ha venido a la cabeza esta nota, vieja, pero no tanto como el norte o la política.
Muy por fuera de todo, pero en conexión: ¿Alguien ha pensado alguna vez en qué siguió la vida de esta mujer llamada Monica Lewinsky, luego de la escena famosa polémica televisada con Bill Clinton?
Aquí un puntapié, casi literario.
Tengan todos y todas un bello sábado.



domingo, 13 de marzo de 2016

Ready

llego al chino y veo que estoy en jogging de algodón y ojotas,
bueno, ¿se me rompió el cosito de la combinación?
El vecindario me saluda y yo ruedo hacia ese lugar
donde un flaco pasea al perro en pantuflas, o mi vecina sale a tirar la basura en bata de seda rosa.
Pura elegancia de alta gama si acaso el mundo fuera otro.
Pero no. Estamos acá,
nada grave,
nomás que aclaro:
Somos la mismísima chusma.
- Tengan todxs una linda y elegante semana, salú





jueves, 10 de marzo de 2016

Taller de Ficciones


Los esperamos!
+info: tallerdeficciones@gmail.com
‪#‎Narrativa‬
escritura / lecturas / correcciones
· encuentros quincenales
· grupos reducidos.

lunes, 29 de febrero de 2016

jueves, 25 de febrero de 2016

*iujuu

Tenía muchas ganas de decir esto:
se llenó el cupo del primer grupo
del Taller de Ficciones 2016
y abrimos inscripción para el segundo grupo Emoticón grin
..le deseo tanto que corra la misma suerte.

miércoles, 24 de febrero de 2016

miércoles, 17 de febrero de 2016

Judith Butler

"Lo indecible dice, o lo decible dice lo indecible en silencio, pero estos actos de habla están registrados en el habla, y ésta deviene otra cosa en virtud de haber sido forzada por lo indecible. El psicoanálisis entra aquí en la medida en que insiste en la eficacia del sentido inintencionado en el discurso. Y a pesar de que Foucault no consiguió ver su afinidad con el psicoanálisis, entendió claramente que las 'consecuencias inadvertidas' producidas por las prácticas discursivas no del todo controladas por la intención tienen efectos perturbadores y transformadores.
En este sentido, el psicoanálisis nos ayuda a comprender la contingencia y el riesgo intrínsecos a la práctica política. Nos ayuda a comprender que ciertos tipos de objetivos deliberadamente intencionados pueden ser subvertidos por otras operaciones de poder para producir consecuencias que no avalamos (por ejemplo: la causa del movimiento feminista contra la pornografía en EEUU fue tomada por los republicanos de derecha, con gran consternación -esperemos- de algunas de ellas). A la inversa, los ataques de nuestros enemigos pueden paradójicamente favorecer nuestra posición (es de esperar), en especial cuando el público más amplio no tiene ningún deseo de identificarse con la agresión manifiesta representada por sus tácticas.
Esto no significa que no debamos delinear objetivos y pensar estrategias, y podamos simplemente esperar a que nuestros adversarios se disparen en el pie. Naturalmente, deberíamos concebir y justificar proyectos políticos de manera colectiva. Pero esto no debe significar que seamos tan ingenuos en relación al poder como para pensar que la institución de objetivos no será apropiada por sus opositores para desmantelar logros."

- en las últimas líneas, saqué algunos ejemplos para acortar un poco el texto... sigue siendo igual de ilustrativo.
*Me parece interesante para pensar un poco esta época. El texto es de Judith Butler, de "La fantasía de la norma/Universalidades en competencia", en 'Contingencia, hegemonía y universalidad - diálogos contemporáneos en la izquierda', libro que comparte con Laclau y Zizek, recomiendo!

martes, 16 de febrero de 2016

Modern loves

Apagamos todo y nos quedamos cerca del ventilador porque:
a) huimos del calor
b) huimos de los mosquitos dengues
c) huimos del aumento de la tarifa de la luz
d) todas las respuestas anteriores son bastante correctas
e) el ventilador nos ama
f) la respuesta, my friend, está soplando en el viento
g) la f) la dijo Dylan antes.

*Buenas noches*



lunes, 15 de febrero de 2016

*pilchas

Ah, lo otro
importante
es la paciencia
que es tiempo,
digamosló
tiempo que sólo se puede
empilchar con nuestra ropa.

pd. Y esta canción porque hacen 30 grados a la sombra y porque estas pibas la rompen. Vayan a verlas en vivo, urgente.


jueves, 11 de febrero de 2016

Si Te Agarran Del Brazo Para La Foto.‬

Hay una escena en la película ET: cuando Elliot en plena clase, comienza desesperadamente a destapar los frascos que contienen ranas, no sé cómo Spielberg llamó a eso, pero en youtube esa escena se llama Saving the frogs.
La cuestión estalla con niños y niñas liberando todas las ranas de los frascos. Se despliega una superposición/cadena de gente jalando del brazo a alguien: niños, que al comienzo se resisten, jalan a Elliot. La maestra, jala a Elliot y a todos sus alumnos y alumnas para detener la revolución ranera.
Finalmente, Elliot jala a una chica (la joven, muy joven Erika Eleniak), tal como ET ve en la televisión que John Wayne jala a la chica en The Quiet Man.
Gente jalando gente. Y se levanta un viento fuerte, el suelo se ha llenado de ranas saltando por todos lados, niños abriendo frascos. Se abre una puerta (se destapa un aula), Elliot toma envión y besa a su compañera, la joven Erika.

Cuando era chica vi ET en el cine, y varias veces más tarde en vhs. Esa escena de las ranas me parecía hermosa. Me encantaba que Elliot se suelte de todos esos brazos que lo agarran para liberar a las ranas y que sus compañeros y compañeras hicieran lo mismo. Y que le diera un beso a la chica, que casi no se resiste. Me gustaba que él se subiera arriba de otro chico porque ella le llevaba un par de cabezas, y en ese malabar, se dieran un beso.

Ayer se viralizó en forma de texto, gif y video la imagen del presidente de este país, jalando a un niño para la foto. Me acordé de los frascos con ranas, de Elliot queriendo zafarse para liberarlas, de él liberándose a sí mismo. Y de algo esencial que hace que toda esa secuencia que filmó Spielberg tenga sentido: para que alguien jale, tiene que haber alguien ofreciendo resistencia. Ahí reside la potencia, en no dejarse jalar así como así. Sólo en el remate de esa escena, Elliot jala y alguien ya no se resiste, agarra: entonces, no está tirando de ella. Entonces, no hay nada más que liberar.
Esto último se parece más a bailar que a cualquier otra cosa, ahí pasa algo mucho más interesante y vital.

Buenas tardes, me voy a destapar unos frascos.
Todo lo demás, no, gracias.