martes, 17 de noviembre de 2015

Un estadio entero cantando tu canción

Anoche, minutos antes del *Debate* fui al chino a comprar algunas cosas.
A veces voy al chino porque es una manera de pegar una vuelta a la manzana, cuando necesito pensar, cuando quiero cambiar de aire. Quizás ni entro al chino, doy la vuelta y regreso.
Cuando entré, tenían una pantalla nueva donde estaba por empezar el *Debate*. Me pregunté a quién votaría el chino.
En la caja, me di cuenta que no me alcanzaba la plata, que había salido con dos mangos en el bolsillo. El chino me dijo "Deje deje me trae mañana".
Y hace un rato, justo antes de que cierre, pasé para pagarle mi cuenta.
"¿Viene de trabajar? No había problema, podía traer mañana."
Cuando fueron subiendo los precios, dejé de ir al chino. Voy a veces. Pero de los cinco chinos que hay alrededor de mi casa, ése es el más fiel a la referencia de los precios cuidados.
La verdad, no sé si vota, no sé qué vota. Tampoco sé cómo será el verbo 'fiar' en chino. Pero, bueno, mejor así las cosas en el barrio, dar la vuelta a la manzana, y si entrás al chino, que te fíe y mañana te diga "pero no había problema". Que el tejido de los días se debata en esas cosas.
Que cuando pasan cosas, suceda algo.
☾ ♪ esta es una de mis canciones favoritas de los Stones.
Tomen todxs, denle play:
"You Can't Always Get What You Want
But If You Try Sometimes
Well You Might Find
...You Get What You Need."





martes, 10 de noviembre de 2015

Que la peste huya de nosotrxs!



Acá estoy, leyendo un capítulo de La Pertenencia, de Leandro Gabilondo.
Me emocionan mucho mis amigos cuando se emocionan y cuando crean, ofrecen, muestran, dan. Me da de esas cosas que duran varios días.
Creo que es lo que nos salva el mundo. Ese hilo que nos une contra cualquier tipo de ballotage, desmentidas, cinismos.
Esa noche estaba leyendo en voz alta. No sabés qué cara ponés cuando leés hasta que ves una foto. Mientras tanto, sólo te mirás a los ojos con la lectura.
Antes de darme pie, Leo dijo una cosa que todavía resuena en mi cabeza, era algo así: '..cuando hacemos algo, muchas veces se juega un ballotage entre la voluntad y el talento, bueno, yo le pongo mis votos a la voluntad en esa disputa'.
Pues sí, si vamos a desempatar, que sea con ganas.
Leamos con otros, escribamos con otros, hagamos música con otros, que no se acabe el mundo.
Huyamos de la peste, hasta que la peste huya de nosotros.
Consigan "La Pertenencia", es un libro hermoso, editado con bocha de amor, desde el texto hasta la elección del papel y la tipografía.
Aguante todo.


domingo, 8 de noviembre de 2015

*Huir de la peste

Me acordé de estos dos textos de Deleuze, en sus clases sobre Spinoza.
muchas veces los vuelvo a leer.
Creo que contienen una oportuna sabiduría:
"Hay el alma y el cuerpo, y los dos expresan una misma y única cosa; un atributo del cuerpo es también un sentido del alma (por ejemplo, la velocidad). Y por la misma razón que no sabéis lo que puede un cuerpo, que hay muchas cosas en el cuerpo que desconocéis, que rebasan vuestro conocimiento, también hay en el alma muchas cosas que rebasan vuestra conciencia. (...)
No es fácil ser un hombre libre: huir de la peste, organizar encuentros, aumentar la capacidad de actuación, afectarse de alegría, multiplicar los afectos que expresan o desarrollan un máximo de afirmación. Convertir el cuerpo en una fuerza que no se reduzca a un organismo, convertir el pensamiento en una fuerza que no se reduzca a la conciencia".
Y luego:
"Se definen las cosas por lo que pueden. Eso abre experimentaciones, es toda una exploración de las cosas, no tiene nada que ver con la esencia. Hay que ver a las personas como pequeños paquetes de poder. Hago como una especie de descripción de lo que las personas pueden. Desde el punto de vista de una ética, todos los existentes, todos los entes son vinculados a una escala cuantitativa que es la de la potencia. Tienen más o menos potencia. Esa cantidad diferenciable es la potencia.
El discurso ético no cesará de hablarnos no de las esencias -no cree en las esencias-, sino de la potencia, a saber: las acciones y pasiones de las cuales algo es capaz. No lo que la cosa es, sino lo que es capaz de soportar y capaz de hacer.
(...) Una vez más, se trata de la pregunta: '¿Qué puede un cuerpo?'. ¿Qué puedes en virtud de tu potencia? Es muy diferente de la pregunta moral: '¿Qué debes en virtud de tu esencia?'. He aquí entonces que la potencia constituye la escala cuantitativa de los seres. Es la cantidad de potencia lo que distingue un existente de otro. Spinoza dice muy a menudo que 'la esencia es la potencia'. ¡Comprendan el golpe filosófico que está dando!".
Y aguante todo. Hasta que la peste huya de nosotrxs.




domingo, 1 de noviembre de 2015

Qué tendrá

Hoy me acordé de estas dos escenas, no sé si esto de los noventa que vuelven tiene que ver: hace unos meses, entro a un chino acá cerca de casa. Estoy caminando de frente a la góndola buscando, pongamos, una cajita de tomate o sal gruesa, despacio muy concentrada producto por producto. Y de pronto, flash, me choco con un chavón que creo que estaba haciendo lo mismo. Un tipo más bajito que yo, de pelo corto y una camperita pegada al cuerpo que le marcaba la cintura.
Perdón, le digo.
Está bien, me responde el mismísimo Ricky Maravilla.
Tardé unos segundos en caer, era como una tapa de revista tamaño humano en un almacén de Balvanera. Bueno, sonreímos cordialmente y cada uno siguió con su compra. Me lo volví a cruzar en la vereda, él esperaba a alguien con una bolsa en la mano. Tan cotidiano el Ricky. Y ahí me acordé de que hace unos años, yo estaba en un bodegón del barrio y él estaba sentado en la mesa de enfrente, festejaban un cumpleaños. En un momento, pasó un tipo que tocaba el arpa y se puso a tocar a los pies de la mesa Maravilla. Aplausos. Sigue tocando, se levantan varios comensales de la mesa a bailar. Y miro de reojo y pienso: "Mirá si se pone a bailar Ricky".
Bueno: ¿Se imaginan si se hubiera puesto a bailar Rickiiii??
No lo hizo. Quizá tendría que haber hablado de eso con él cuando me lo topé en el chino. Qué desperdicio de la ocasión.
Será la próxima.
- Ah, y che, a no desperdiciar oportunidades de bailar ♪